
El DS 5503 es un golpe directo a la Constitución y al control de la Asamblea. Mientras el Gobierno habla de sinceramiento, abre la puerta a un fast track para firmar contratos de recursos naturales y deuda externa sin fiscalización real.
Recursos estratégicos y préstamos internacionales quedan en manos del Ejecutivo y del Banco Central, que podría hipotecar activos del Estado sin debate legislativo ni control social.
La COB mantiene movilización permanente, exige la abrogación de los decretos 5503, 5509 y 5515, y la renuncia del ministro de Trabajo por avalar este atropello. El Gobierno responde con ajustes cosméticos, pero se niega a devolverle al pueblo el control sobre sus recursos.