
El Rey de España, Felipe VI, llega a Bolivia y el gobierno de Rodrigo Paz lo recibe con honores en Plaza Murillo, almuerzos y paseos por el Musef.
Pero el verdadero escándalo: desayuno con empresarios hablando de recursos naturales. ¿Casualidad? Recordemos a Trump tras secuestrar a Maduro: solo petroleo, deuda a EE.UU., ¡invasión justificada!
Hoy, Paz repite la historia: recursos a pies del rey para inversión española. ¿Seguridad jurídica o entrega total? Lazos reforzados, pero ¿a qué precio? Futura visita de Paz a Europa huele a hipoteca nacional.
No es amistad, es negocio colonial!