
El vicepresidente de Bolivia, Edmand Lara, negó este miércoles cualquier vínculo con las versiones de un supuesto golpe de Estado contra el presidente Rodrigo Paz. En un comunicado, Lara aseguró que hace cinco meses que no mantiene comunicación con el mandatario y solicitó un diálogo directo para resolver el conflicto con los sectores movilizados, principalmente la Central Obrera Boliviana (COB).
Bolivia cumple este miércoles 20 días de protestas, que se concentran principalmente en La Paz. La declaración de Lara busca despejar rumores que han circulado en medio de la crisis social, mientras el país espera una respuesta del gobierno para iniciar conversaciones que permitan desactivar las movilizaciones.