
Al cumplirse 29 días del paro indefinido, los bloqueos en las carreteras de Bolivia ascienden a 76, según el último reporte de las autoridades. La medida de presión, impulsada por sectores afines al expresidente Evo Morales, exige la renuncia del presidente Luis Arce y la solución a la crisis económica.
La situación es crítica en regiones como Cochabamba, Santa Cruz y La Paz, donde los bloqueos impiden el libre tránsito de vehículos y personas. El gobierno ha reiterado su disposición al diálogo, pero las conversaciones siguen estancadas. Mientras tanto, la población sufre las consecuencias del desabastecimiento y el alza de precios.