En un giro diplomático sin precedentes, Estados Unidos e Irán acordaron el cese inmediato y permanente de ataques, según informó la Casa Blanca este quince de junio. El pacto, negociado en secreto durante semanas, pone fin a una escalada bélica que amenazaba con desestabilizar todo Medio Oriente.
El acuerdo incluye la retirada de fuerzas militares de zonas de conflicto en Irak y Siria, así como el intercambio de prisioneros. Analistas internacionales señalan que este entendimiento podría redefinir las alianzas regionales y abrir la puerta a nuevas negociaciones sobre el programa nuclear iraní.