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Bolivia, viernes, 12 de junio de 2026

Evo Morales en el Trópico de Cochabamba: «La unidad es la fuerza de nuestra revolución»

Por Prensa | Publicado el 11 de junio, 2026

Evo Morales en el Trópico de Cochabamba: «La unidad es la fuerza de nuestra revolución»

Discurso completo de Evo Morales Ayma ante una masiva concentración de las Seis Federaciones. En su intervención, el líder aborda la compleja coyuntura política y económica del país, reafirmando el compromiso de los movimientos sociales en la defensa de los recursos estratégicos como el litio y llamando a la unidad orgánica frente a las actuales medidas gubernamentales.

Evo Morales, 10 de junio de 2026 – Chimore, Cochabamba, Bolivia:

Muchas gracias, hermanas y hermanos del trópico de Cochabamba. ¡Que viva el trópico! ¡Que viva el Estado Plurinacional! ¡Que viva nuestra revolución democrática y cultural! ¡Que viva Bolivia! Muchas gracias, hermanas y hermanos.

Recordaba con los compañeros ejecutivos que hace dos días, tres días, decidimos esta concentración. Era importante concentrarnos y demostrar la fuerza con dos días de convocatoria; miles y miles de compañeros. Esta es la unidad, esta es la fuerza del trópico de Cochabamba. Quiero que sepan, si miraran de aquí hacia abajo, la gente se pierde de vista. No sé dónde estará la cola. Y alguien dijo, y comparto: «Desde hoy ahora se va a llamar Avenida de la Revolución». Hermano alcalde, hermano presidente del Concejo Municipal, mañana mismo aprobar en el Concejo Municipal cambiar el nombre acá. Ahora, a partir de esto, se llama Avenida de la Revolución. ¡Aprobado!

Escuchando las distintas intervenciones de compañeras y compañeros, vemos que Bolivia ya está ocupada por el Imperio Norteamericano. Esta lucha de los movimientos sociales de toda Bolivia, de todos los sectores y regiones, es para defender a Bolivia. No es una movilización solamente por una reivindicación sectorial ni regional; es para parar el modelo neoliberal y para decir basta al Estado neocolonial.

Y aquí podemos recordar, hermanas y hermanos, a las juventudes; saludamos a todos los sectores sociales. Yo llegué como de 19 años al sindicato San Francisco, kilómetro 21 de la Central 2 de Agosto, en marzo de 1980. Ya escuché entonces el plan trienal: «en 3 años, cero de coca». Ya escuché tantas acusaciones, zona roja, planes para expulsarnos de acá, de nuestra tierra de origen, porque el trópico de Cochabamba es la síntesis de la pobreza de Bolivia. Nuestras viejitas y viejitos saben bien por qué se han venido al trópico: algunos de Yapacaní, algunos de San Julián, algunos del oriente boliviano, y algunos llegamos aquí. Yo llegué aquí y desde esa vez, repito nuevamente, intentan quitarnos la tierra, como ahora intenta Rodrigo Paz. Lanzaron aquí todas las veces «cero de coca, cero de coca». Hermanas y hermanos, viejos y jóvenes, con la unidad sindical, con la unidad social, hemos derrotado a todos los programas de los gringos. ¿Dónde está su cero de coca? ¿Dónde está su cero de tierra?

Esa es nuestra experiencia, hermanas y hermanos. Unidos, como aquí nos acompañan juntas vecinales, consejos educativos, transportes, comerciantes; todos los sectores sociales nos unimos ante tantas acusaciones. Más de 40 años escuché acusaciones y ahora nos dicen «narcoterrorismo». La hermana ejecutiva de Carrasco estaba explicando quién es el verdadero narco. Anteayer nos estaban amenazando, ¿verdad, Rodrigo Paz? Ese mismo día cae narcomadera en Chile con 100 toneladas. De esas toneladas de madera, dicen que el 10% es cocaína. ¿Dónde cargaron? En Pando, Beni, Pando sobre todo, y está en los medios de comunicación. Este cargamento era de la empresa de los Justiniano, dos ministros Justiniano. Ahí están los narcos, compañeras y compañeros, y nos acusan a nosotros de narcos. Ayer liberan a la señora que traía 32 maletas llenas de dólares, que estuvo tres o cuatro meses detenida; ahora la liberan, con seguridad por instrucción del gobierno nacional. ¿De quién era esa plata? De Estados Unidos a Santa Cruz. La madera no sale del trópico de Cochabamba, esas 32 maletas de plata no llegan al trópico de Cochabamba. Un avión del Estado, de TAB (Transporte Aéreo Boliviano), llega con marihuana de Estados Unidos a Santa Cruz; un avión de la Fuerza Aérea Boliviana. ¿Quién ha instruido eso? Como expresidente lo sé: hermanas y hermanos del trópico, hermanas y hermanos de Bolivia, los helicópteros y aviones del Estado que están a cargo de la Fuerza Aérea Boliviana solo se pueden usar por instrucción del presidente o, máxima, por instrucción del ministro de Defensa. ¿Qué dice ese piloto que ha ido en TAB, trayendo marihuana líquida de Estados Unidos a Santa Cruz? ¿De quién es? ¿Para quién? Que no nos digan narcos. ¿Dónde está el narco? El narco está en el gobierno. Compañeras y compañeros, es cuestión de reflexionar, darnos cuenta, y encima nos acusan de narcos.

Terrorismo es quitar la luz, quitar servicios básicos como telefonía, cerrar bancos (han cerrado el Banco Unión). Eso sí es terrorismo, terrorismo de Estado. Y lo peor todavía, públicamente Rodrigo Paz convoca a la sociedad a enfrentar a los movilizados, a hacer pelear entre hermanos, como lo que pasó en San Julián. Saludamos y respetamos a los compañeros que se organizaron, se levantaron e hicieron respetar; algunos jóvenes de Santa Cruz fueron a robar, protegidos por la policía y por las fuerzas armadas. Eso sí es terrorismo de Estado. Y de verdad comparto las palabras de la hermana ejecutiva Zulma de Carrasco: aquí no hay terrorismo ni narcoterrorismo. No hay narcoterrorismo. A los que defienden los recursos naturales nos acusan de narcoterrorismo, pero lo que sí está demostrado, hermanas y hermanos, que lo sepa el pueblo boliviano y el mundo entero, es que acá hay narcoterrorismo de Estado, un gobierno narco. Desde Chile salen las empresas de la familia Justiniano, dos ministros Justiniano. Que nos diga el gobierno, que nos diga en este momento de quién era la madera. ¿Acaso nosotros exportamos madera? ¿De dónde exportan madera? Compañeras y compañeros, por eso recuerdo que desde el 80, después de que llegué acá, hemos derrotado todo con la verdad, con la unidad, con sinceridad, y siempre dijimos la verdad.

Me estaba recordando, frente a las nuevas amenazas del presidente Rodrigo Paz, que tienen los días contados. Igual me dijo Sánchez Berzaín en 1995 cuando estuve detenido. Estaba en las celdas de La Paz junto a varios compañeros del trópico y me hace llevar desde las celdas a la oficina del ministro de Gobierno, Sánchez Berzaín. El ministro, después de una amplia discusión, me dice: «Si no erradicas la coca…». Yo le dije: «Los cocales no son míos». Y él me respondió: «Si no erradicas la coca, tienes tres caminos: Chonchocoro, el cementerio o Estados Unidos». Esa batalla la hemos ganado. Lo que ahora están amenazando no es ninguna novedad, se repite la historia. Pero si nos preguntamos, Sánchez Berzaín me amenazó con Chonchocoro o Estados Unidos, y ahora ¿quiénes están en Estados Unidos? El Goni, Sánchez de Lozada y Sánchez Berzaín. Imagínense, compañeras y compañeros, ahora nos están amenazando a nosotros.

Claro, ¿cuál es nuestro delito, hermanas y hermanos? Desde aquí, defender la soberanía: soberanía política y darnos cuenta de la soberanía económica con el poder sindical. Repito nuevamente: con el poder sindical solo no podíamos nacionalizar ni la luz ni Entel, menos los recursos naturales. Repito para algunas compañeras, compañeros y las nuevas generaciones: de cada 100 bolivianos de venta de gas, 82 bolivianos eran para los extranjeros y 18 bolivianos para los bolivianos. Un robo total. Además de eso, ¿qué decían los contratos con las transnacionales? Que «el titular adquiere el derecho de propiedad en boca de pozo». ¿Qué significa eso? Que en cuanto sale del suelo, a partir de ese momento, ya es de las transnacionales, y el Estado boliviano no controlaba nada. De aquí marchamos para nacionalizar; de aquí marchamos, hermanas y hermanos, por la dignidad de Bolivia con el poder sindical.

¿Acaso podíamos cerrar la base militar? Estaba aquí cerquita, en Chimoré. Muchos hermanos de edad avanzada deben recordar cómo los gringos metían bala por tierra y aire. Yo vi por tierra las ráfagas; los gringos venían a meter bala. Me dijeron: «Compañero, trazaba por acá el helicóptero metiendo bala». Gringos que venían a meter bala, y ahora están volviendo a la base militar. Hace un mes llega el Comando Sur de Estados Unidos, su comandante, y los militares dándole parte. Qué vergüenza dar parte a los gringos. Una cosa es la DEA y otra el Comando Sur de Estados Unidos. Compañeras y compañeros, nos hemos dado cuenta de que era importante no solamente el poder sindical y el poder social, sino también el poder político y el poder electoral. Ganamos las elecciones para garantizar la dignidad del pueblo boliviano. Fuera gringos de Chimoré, garantizamos dignidad para toda Bolivia. Esa es nuestra lucha, hermanas y hermanos, histórica e inédita.

Llegando al gobierno nacionalizamos los recursos naturales. Quiero recordarles que en 2005, antes de que seamos gobierno, la inversión pública para toda Bolivia era de 700 millones de dólares, y de esos 700, el 70% era de crédito. Después programamos para inversión pública más de 8,000 millones de dólares; pasamos de 700 a más de 8,000 millones de dólares. Un aplauso para ustedes. Ese es nuestro proceso de cambio, es la unidad del pueblo. Con el golpe de Estado, al retorno de Argentina, estaba programado 4,000 millones de dólares en toda la gestión de lucha, 4,000 millones por hora. Ahora están en 3,000 millones de dólares; miren cómo el golpe de Estado y cómo la derecha arruinó la economía nacional.

Hermanas y hermanos, métanse esto en la cabeza: en 20 años de neoliberalismo, de 1985 a 2005, la renta petrolera total fue de 4,000 millones de dólares. Nosotros nacionalizamos y en poco más de 13 años —porque un primero de mayo nacionalizamos los hidrocarburos—, en casi 14 años, la renta petrolera fue de 40,000 millones de dólares. Hermanas y hermanos, esa es la lucha sindical, y de la lucha sindical pasamos a una lucha electoral. Nuestro delito es que los llamados indios, cocaleros, campesinos, hayamos cerrado la base militar, hayamos recuperado nuestros recursos naturales y recuperado los servicios básicos. Ahora el pueblo está luchando ya no solo por una reivindicación sindical o social o por un incremento salarial. Respetamos a los maestros, pero les pedimos que se sumen para defender la economía, la patria y a Bolivia.

Solamente voy a leer dos mensajes que están en los periódicos desde Estados Unidos desde enero de este año. En Estados Unidos ya no hay Ministerio de Defensa, ahora se llama Ministerio de Guerra (Secretario de Guerra). Allá le dicen secretario, acá ministro. Este secretario de Guerra, el 5 de mayo, ¿qué dijo? Que «Estados Unidos está atento a lo que sucede en Bolivia y no permitiremos el derrocamiento de su aliado, Rodrigo Paz, con quien ya tiene varios acuerdos energéticos y mineros firmados». ¿Qué es energía? Litio. En pleno conflicto siguen firmando acuerdos con Estados Unidos. Compañeras, compañeros, queridos jóvenes y estudiantes que están en internet, vean ustedes: están vendiendo a Bolivia de forma minera, privatizando toda la minería. Otro documento o correo dice: «Se firma un pacto entre Estados Unidos y Bolivia para explotar tierras raras». Siguen apareciendo las llamadas tierras raras, un mineral de mucha calidad. Esto es del 28 de mayo, hermanos, lo están regalando.

Tenemos tantos documentos para poder informar sobre la lucha. Cuando digo, hermanas y hermanos, de la resistencia a la rebelión para la liberación del pueblo boliviano, es para defender los recursos naturales, para que el litio no esté en manos de los gringos. Hemos recuperado y hemos garantizado para los bolivianos tener un plan, un proyecto al 2030 con 41 plantas de litio en Bolivia, y el golpe de Estado ha sido justamente por el tema del litio.

Hermanas y hermanos, nos acusan de narcoterrorismo. Antes decían «comunismo, comunismo, comunismo»; ahora somos «narcoterrorismo». Sin embargo, los movimientos sociales van a seguir defendiendo sus recursos naturales. Yo estaba repasando la lucha de Túpac Katari de 1781. Túpac Katari y Bartolina Sisa habían cercado 109 días en marzo de 1781 por tres reivindicaciones: primero, que se respeten los derechos del movimiento indígena aimara, quechua y de otras nacionalidades; segundo, contra la explotación; y tercero, contra el tributo indigenal. Grave nuestra historia. Dice la historia que los españoles nacidos en España tenían plenos derechos, más derechos; los españoles nacidos en Bolivia (aunque no había Bolivia todavía) tenían pocos derechos, y cero derechos para el movimiento indígena. No teníamos derecho a la educación. Ustedes saben muy bien que a los primeros aimaras que aprendieron a escribir les cortaron la mano como escarmiento; comento siempre eso. Segundo, ¿por qué la mita? Luchaban contra la mita. Los españoles y extranjeros se adueñaban de los terrenos, miles de hectáreas, y de los 7 días de la semana había que trabajar tres o cuatro días para el dueño de la tierra, para los hacendados y terratenientes, y los demás días eran para uno mismo, para la sobrevivencia y sin ningún derecho. La mita dejaba familias cautivas. ¿Y qué era el tributo indigenal? Pagar a los representantes de la monarquía, porque nos gobernaban desde España a través del rey mediante virreyes (el virrey en Lima, Perú; el virrey en Buenos Aires). Había que pagarles a ellos, a los corregidores, a los encomendados y a los representantes del rey. Era un impuesto con tres formas de pago: en especie, por trabajo o en dinero. Y el abuelo Túpac Katari se rebeló, enfrentó aquello y lo descuartizaron. La lucha sigue. Habrán acabado con Túpac Katari, pero no ha terminado la lucha del movimiento indígena. Hermanas y hermanos, somos parte de esa lucha. El mejor homenaje a nuestros líderes de hoy y de antes, que dieron su vida, es la unidad para la liberación del pueblo boliviano. Esa es nuestra lucha.

Entonces, hermanas y hermanos, el gobierno habla de diálogo, diálogo, diálogo. A ver, después de que juró el nuevo presidente, Rodrigo Paz, nos hemos reunido con las asociaciones de productores, con alcaldes, las seis federaciones, hombres, mujeres y otros sectores sociales, y mandamos un pliego. El pliego lo mandamos el día 21 de noviembre, a casi dos o tres semanas de que juró Rodrigo Paz. Incluía temas de producción, educación, integración y caminos. Después de dos o tres días de debate permanente sacando datos, pedimos diálogo públicamente y no hay respuesta hasta ahora. Hermanas y hermanos, estamos repasando datos. Esperamos que la mancomunidad nos pueda ayudar en el tema agropecuario. Somos la segunda región en exportación de productos después de Santa Cruz, este es el trópico de Cochabamba, y aun así nos acusan de narcotráfico, narcotráfico.

Compañeras y compañeros, cuando hubo desastres naturales, mandamos otra carta el 20 de noviembre para que Defensa Civil venga a atender, y nada, fue en vano. Y la semana pasada, en marzo creo, mandamos una carta por los ítems de educación. Aquí crece la población escolar. La prensa dice que en La Paz este año se han inscrito menos de 8,000 estudiantes, que están abandonando. El año pasado y el anteaño pasado, cuando marchábamos, yo me alojé en la casa de un profesor y él me dijo: «Están abandonando los chicos la escuela y el colegio porque no tienen plata». El anteaño pasado 30,000 estudiantes abandonaron. Este año, en La Paz, 12,000 estudiantes no se han inscrito. En cambio, aquí va creciendo la población escolar. Con las alcaldías y federaciones hemos ajustado los números: necesitamos 334 ítems y mandamos la carta. Los compañeros han ido allá y no han atendido, apenas dieron el 20% de algunos ítems. Y hablan de diálogo. Diálogo, ¿qué diálogo? El diálogo es para resolver y atender las demandas. El presidente dice en una conferencia: «Si es machito, que venga Evo a La Paz». Si me da garantías, voy allá. Y si no, si es machito, que venga él a la COB o a las Seis Federaciones para hablar de temas sociales, que venga. Y no solamente vamos a hablar de las reivindicaciones, le vamos a enseñar cómo se gobierna; cómo se gobierna con el Ama Sua, porque este es un gobierno mentiroso. Ustedes ya lo saben de memoria: es un gobierno corrupto.

Estaba leyendo algunos recortes de periódicos. El actual ministro de Defensa y sus ayudantes pidiendo un cobro de $10,000 por avioneta en el Beni; están en todos los periódicos. ¿Qué moral tienen para hablar del narcotráfico? Rodrigo Paz por lo menos debe cuidar la imagen de Jaime Paz. Cuando estaba de presidente, la prensa y los estudios demostraron que cobraron un millón y medio de dólares, 500,000 de narcotraficantes. Sacó una ley, una ley para que no se expropie la propiedad de los narcotraficantes y para que entraran a la cárcel solo dos añitos, perdonándolos; ahí está. La familia, la tía de Rodrigo Paz, en reuniones con narcotraficantes como el Oso Chavarría y no sé cuántos más. ¿Qué moral tiene para hablar del narcotráfico Rodrigo Paz? A su ayudante le matan en Tarija. La gente murmura, la gente comenta que fue una venganza porque no han cumplido. Tan corrupto que ni Marset se salvó de Rodrigo Paz, del gobierno de Rodrigo Paz. A ver, intervienen su caja fuerte y no encuentran ni un dólar, ni un boliviano. ¿Qué clase de pez gordo es entonces? Maleante, maleante, ladrón, ladrón.

Compañeras, compañeros, hermanas y hermanos, es una dura lucha esta defensa del pueblo boliviano. Y ayer el ministro de Gobierno un poco me responde a mi conferencia de prensa. Yo no he dicho «vayan a tomar cuarteles», por si acaso. No lo he dicho, nunca debatimos eso. Claro, una cosa fue lo de la Novena División el 27 de octubre de 2024, cuando pasábamos y nos disparan. Claro, los compañeros se enojan y toman ese día el cuartel sin que nosotros les digamos «vayan a tomar»; fue una reacción voluntaria y espontánea ante el ministro Novillo, a quien hicimos diputado y gobernador, y ahora nos hace disparar y no hay ninguna investigación.

Bueno, pero ayer en la noche me llama de La Paz un militar. A mí me ha sorprendido. Debe estar investigando el gobierno quién me llamó. Es un militar inteligente, pues me hace llamar desde otros teléfonos; por más que busquen, nunca van a encontrar. ¿Qué me dice este militar? «Aquí estamos cercados cuatro o cinco regimientos». Y me dice: «Mejor cérquennos más». Un militar que nos pide que cerquemos los cuarteles. Dice: «Nosotros no vamos a salir, nosotros estamos con el pueblo». Hay militares patriotas. Un aplauso para ellas y para ellos que están convencidos. Después me informa que el Regimiento Calama en Patacamaya está cercado con los bloqueadores del cambio y no pueden salir. Él me dice: «A los tanques no les tengan miedo. Si salen los tanques, ya no disparan». De paso, el Regimiento Tarapacá en Corocoro está cercado por los mineros y campesinos; el regimiento Lanzas también cercado, según respetamos en la prensa. Nos han informado que el Regimiento Ayacucho en Achacachi está cercado por los ponchos rojos. ¡Felicidades, compañeros y compañeras! Esto es lo que estamos viviendo.

Tal vez algunos comandantes ya tienen la ley de regulación del estado de excepción, pero no sacan el estado de sitio porque saben que los militares no van a responder. No van a responder. ¿Cómo los militares van a ser policías de las transnacionales? ¿Cómo van a cuidar el litio, el gas y las tierras raras para los ricos del mundo? No, pues. Ellos saben, como compañeros, que no pueden ser cómplices de un gobierno y de un presidente que está vendiendo a Bolivia; saben que no van a ser cómplices. Por Constitución, por la Constitución del Estado Plurinacional, los militares tienen que defender los recursos naturales junto a los movimientos sociales, como una yunta. Si se los están entregando a los gringos, ellos se dan cuenta perfectamente.

Así que, compañeras y compañeros, con unidad como siempre. Yo saludo de verdad, ya son semanas, tal vez ya un mes de movilizaciones. Cuando nosotros nos movilizamos y marchamos, es delito y es «narcoterrorismo». Pero cuando Camacho estaba 36 días bloqueando en Santa Cruz, ah, ahí decían que «está defendiendo a Bolivia». Qué mentira, qué contradicción. Para el golpe de Estado cercaron casi 30 días con pititas, y eran pagados. Yo tengo familiares en Cochabamba que viven de la construcción; en la construcción, ¿cuánto pagaban? 100, 120 bolivianos, 150 máximo. Y me dicen mis familiares orinoqueños: «Perdone, hermano Evo, yo estaba ahí con la pita porque me pagaban 300 bolivianos y nos daban buena comida, todo el día sentado con la pita». Tantos de sus amigos y compañeros han ido ahí a ganarse algo. En cambio, la gente que está aquí movilizada dice: «Nosotros nos autosostenemos». Es algo que nunca hay que olvidar, compañeras, compañeros y compañeros de base: nuestro aporte es sindical, nos autofinanciamos. Esto tal vez sea único en toda Bolivia, tal vez único en todo el mundo. Lo que hacemos es autofinanciarnos, y desde acá luchamos no solamente por una reivindicación sectorial ni regional, sino nacional.

Entonces, hermanas y hermanos, de verdad, mi sorpresa por esta gran unidad. Quiero decirles, no quiero preocuparlos, pero nuestra lucha, con Evo o sin Evo, va a continuar y vamos a ganar, como siempre hemos ganado tantas batallas. Estaba recordando que desde el 80 hemos ganado a todos los gringos y sus lacayos. Desde aquí quiero expresar mi apoyo al hermano Leonardo, que está amenazado. En un pueblo tan chico se sabe todo: Manfred había pedido dos ministerios con la condición de que, si se los daban, atacaría a Leonardo y a Evo. Su hermano de Manfred, Erik Reyes Villa, era ministro del Goni. El Goni se cambia, entra de ministro de Banzer. Ese es su negocio, están en el negocio. Compañeras y compañeros, toda nuestra solidaridad al hermano Leonardo ante los ataques permanentes de pequeños grupos. Un fuerte aplauso para el hermano Leonardo. No estás solo, hermano Leonardo, vamos a defendernos. Vamos a defenderte como siempre nos hemos defendido.

Finalmente, hermanas y hermanos, gracias al hermano de Shinaota, gracias a las compañeras y compañeros que con dos días de convocatoria han logrado miles y miles de compañeros concentrados. La unidad es nuestra responsabilidad, no solamente con la región, sino con la nación. Vengan de donde vengan los ataques y los mensajes, o si quieren intervenir por helicóptero, estamos informados. Nosotros no buscamos la información, nos llega la información. Hay policías responsables de la patria, hay militares con compromiso con su pueblo y con la patria. Saludamos y respetamos a los militares y policías; un aplauso para ellos que se suman a la lucha del pueblo boliviano, que no quieren ser cómplices para vender Bolivia, que no quieren ser cómplices para entregar el litio a los gringos, ni cómplices, hermanas y hermanos, para privatizar otra vez la luz y otra vez Entel. Ya están, miren, de manera intencionada están destrozando Entel para beneficiar al norteamericano Musk de Tesla. Ya lo están viendo ustedes. ¿Cómo es la cosa con Entel? Si muere Entel, no va a haber plata para el bono Juancito Pinto, porque el Juancito Pinto se paga con las ganancias de nuestras empresas estatales. Su plan también es privatizar el agua dulce subterránea. A los jóvenes les digo: prepararse para defenderla. A mí me ha sorprendido lo de El Alto: la gente sin dirigentes, autoconvocados a la cabeza. Un aplauso para ellos y para ellas. El Túpac Katari histórico se levanta. Puede haber algunos compañeros que quieran desviarse o que se dejen confundir. Yo me acuerdo siempre del año 1978, yo estaba en el cuartel, y en el 79 hubo golpes de Estado en el país; la Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de La Paz Túpac Katari decretó un bloqueo nacional de caminos indefinido. Ese golpe apenas aguantó dos semanas y para fuera. Túpac Katari recuperó la democracia con su bloqueo de caminos. Y ahora Rodrigo Paz quería penalizar el bloqueo de caminos. Compañeras, compañeros: ¡unidad, unidad, unidad!

Saludamos también a nuestros compañeros que están en La Paz. Ahora vamos a tener una reunión con ejecutivos y alcaldes para seguir planificando cómo defendernos. Y quiero decirles la verdad: si el gobierno del presidente Rodrigo Paz, que es una marioneta de Donald Trump de Estados Unidos, se quiere meter, que se meta; cualquier muerto que haya será responsabilidad del gobierno. Vamos a defendernos como siempre nos hemos defendido. Nosotros hemos apostado por una revolución democrática a través del voto. Yo estoy viendo los medios de comunicación y las redes sociales, y a mí me ha sorprendido ver a los ponchos rojos bien armados trotando. Han debido ver ustedes. Que digan que yo lo he preparado es una mentira, ni conozco algunas de esas regiones. Claro, quieren proscribir al movimiento político más grande de la historia a la cabeza del movimiento indígena; quieren eliminarnos y no pueden. Compañeros, si contáramos el voto nulo en las uninominales de las elecciones nacionales del año pasado, sumado al voto nulo y algunos pluris en la Cámara de Diputados, tendríamos la mayoría de los diputados. Hemos ganado las elecciones, claro, aunque digan que el voto nulo no vale aquí. A ver, aquí hemos sacado más del 80% en voto nulo. El que ganó, lo hizo con el 5%, y con ese 5% ya es diputado o diputada. ¿Qué moral tiene? ¿Qué autoridad? Nada. ¿Dónde andarán esos diputados que han ido con Andrónico y ahora están apoyando a Rodrigo Paz, aprobando esa ley que regula el estado de excepción? Alguien dijo hace un momento, hermanas y hermanos, al recordar esa ley, que el artículo 26, creo, significa en resumen una «licencia para matar al pueblo». Claro, antes había una ley y la han abrogado; una vergüenza para la Asamblea. Para eso sesionan sábados y domingos, pero para aprobar leyes buenas no hay sábados ni domingos, ni hay reuniones virtuales. El pueblo está mirando y el pueblo juzgará.

Por eso, hermanas y hermanos, muchas gracias. Agradecer a todas y a todos por cuidarme y por darme seguridad. Repito nuevamente, compañeras y compañeros: en la vida todo puede pasar. Nuestro trópico, compañeras y compañeros, nunca puede rendirse, nunca podemos rendirnos. Nunca nos hemos rendido ni nos hemos vendido. Por eso somos una fuerza política y una fuerza social muy reconocida a nivel nacional y a nivel internacional. Ese es el trópico de Cochabamba.

Miren, compañeras y compañeros, me llega una información: acaban de detener al ejecutivo de la Única de la Túpac Katari, el hermano Vicente Salazar. Quiero expresar, en nombre de miles de compañeros, toda nuestra solidaridad y todo nuestro apoyo a la familia de la Única. Hay que hacer una alianza estratégica de los sectores movilizados: Trópico, Única, Norte de Potosí, Cacachacas, todos unidos. Hermano Vicente, no estás solo, estamos aquí contigo. ¡Fuerza, hermano! ¡No te rindas, no te vendas! Vamos a defendernos. A mí me ha sorprendido lo que el hermano alcalde decía hace un momento: «tiene los días contados». Ahora vamos a ver quién tiene los días contados. Quiero que sepan que estamos unidos y que esta es nuestra lucha.

Hermanas y hermanos, tengamos mucho compromiso con nuestras familias, con la familia boliviana, defendiendo a Bolivia. De eso venimos, por supuesto, defendiendo también a la región. Nada más, hermanas y hermanos. Estoy sorprendido por esta gran concentración y muy contento. Yo nunca me sentí solo, ni se imaginan. En enero tuve un problema de salud, estuve dos semanas sin poder recuperarme, y nuestras ejecutivas y ejecutivos se reunieron de emergencia y planificaron contratar médicos privados. Gracias a esa reunión de ejecutivos y ejecutivas me salvaron la vida. Un aplauso para nuestros ejecutivos y ejecutivas. Qué tan solidarios somos; somos una gran familia, una familia desde el trópico con la familia boliviana. Eso nunca lo podemos olvidar. Muchas gracias, hermanas y hermanos.

Para terminar, ayúdenme a decir: ¡Que viva el trópico de Cochabamba! ¡Que viva la lucha contra el modelo neoliberal y el Estado neocolonial! ¡Que viva el Estado Plurinacional! ¡Causachun coca! (¡No escucho! ¿Qué pasa, compañeros?) ¡Causachun coca! ¡Wañuchun yanquis!

Muchas gracias.

Muchas gracias. ¡Que viva su presidente Evo Morales Ayma! Y esta canción nos despide en esta gran concentración por la vida y en defensa de nuestra patria. Hermanos y hermanas, levantamos los brazos para pararle el carro al gobierno del incapaz Rodrigo Paz y decirle que el trópico y las Seis Federaciones estamos más unidos que nunca.