El gobierno de Rodrigo Paz enfrenta duras críticas por la persistente crisis de combustible, a ocho meses de gestión. A pesar de haber levantado parcialmente la subvención y presumir de un ahorro de 10 millones de dólares diarios, los ciudadanos continúan sufriendo largas filas en los surtidores y denuncian que la nueva gasolina daña los motores de sus vehículos.
El viceministro Wilson Santamaría aseguró que la distribución se normalizará entre martes y miércoles, atribuyendo las demoras a procesos de verificación de calidad. Sin embargo, la oposición y los conductores cuestionan estas declaraciones, señalando que los bloqueos terminaron hace más de 15 días y el problema persiste, lo que evidencia una falta de planificación y transparencia por parte del Ejecutivo.