La Fiscalía Regional de Arica y Parinacota, en Chile, reveló que más de 1.080 toneladas de madera impregnada con cocaína y ketamina salieron principalmente de Pando, Bolivia. La técnica utilizada por la estructura criminal es tan sofisticada que logró engañar a la DEA y a las autoridades bolivianas, permitiendo que el cargamento llegara a puertos chilenos con destino a Europa, Estados Unidos y Oceanía.
El fiscal Mario Carrera Guerrero explicó que la zona que más se repite es Pando, al norte de Bolivia, frontera con Brasil y Perú. La droga se diluye en la madera mediante un método que dificulta la detección vía escáneres o chequeos manuales, lo que representa un nuevo desafío para las autoridades internacionales en la lucha contra el narcotráfico.